Keiko Fujimori ha lanzado comentarios de rechazo a la elección de José Balcázar como nuevo encargado de la presidencia de la república. “Han permitido que la izquierda radical vuelva a gobernar”, expresó la nuevamente candidata. Tal crítica podría guardar algo de racionalidad de no ser por el pasado cercano que hoy toca recordar: José Balcázar ha sido una pieza clave en el ajedrez del pacto fujicerronista para la captura y control de instituciones claves de la democracia peruana.
Para decirlo directamente: Fuerza Popular y Perú Libre consolidaron su alianza subalterna cuando José Balcázar presidió la comisión especial que eligió a los miembros mayoritariamente subordinados del actual Tribunal Constitucional (TC). Era el punto de partida y luego vino el control de la Defensoría del Pueblo y la Junta Nacional de Justicia (JNJ).
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Tribunal de la impunidad
José Balcázar tuvo a su cargo la presidencia de la comisión especial conformada en el actual Congreso para la renovación del TC. Lo acompañaron en la mesa directiva Jorge Montoya y el hoy sentenciado por corrupción y prófugo de la justicia Wilmar Elera García (Somos Perú). El grupo Fuerza Popular estuvo representado por Hernando Guerra García.
La comisión de Balcázar llevó adelante un concurso público sin plena transparencia. Esto se expresó en el ocultamiento del contenido de los reportes que había efectuado la Contraloría sobre los postulantes. El Tribunal de Transparencia, ante el incumplimiento de la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública, derivó el caso al Ministerio Público. Sin embargo, el fiscal de la nación de turno, Carlos Villena, optó por blindar al legislador y archivó la investigación.
Hubo además un panel de juristas internacionales impulsado por la sociedad civil que emitió un extenso informe donde concluyen que el concurso careció de una adecuada transparencia, tampoco hubo una verdadera participación ciudadana y hubo vulneraciones al debido proceso. (Pueden ver el informe aquí).
Otro hecho grave fue la falta de deliberación y transparencia. Cuando llegó la etapa de la votación final en el pleno del Congreso, María del Carmen Alva, entonces presidenta del Parlamento, decidió evitar el ingreso de la prensa y sometió a votación las candidaturas finalistas sin un mínimo debate.

El resultado fue la elección de un TC compuesto por magistrados subordinados al fujimorismo como Luz Pacheco Zerga, Francisco Morales Saravia y Gustavo Gutiérrez Ticse. Asimismo fueron elegidos César Ochoa Cardich y Helder Domínguez Haro, ambos también funcionales a los intereses de Fuerza Popular y las demás bancadas que dominan el Congreso. (El único magistrado que no se ha sometido al fujimorismo y sus satélites es Manuel Monteagudo).
Este TC allanó el camino del indulto ilegal del expresidente y sentenciado por crímenes y corrupción Alberto Fujimori. Este TC blindó a Keiko Fujimori y bloqueó el proceso judicial que enfrentaba por los aportes sucios que recibió en campaña (Caso cócteles). Se trata del TC elegido con José Balcázar al frente de la comisión especial. Y este TC también anuló una sentencia dictada contra el prófugo Vladimir Cerrón. Fujicerronismo lo llaman.
Defensoría del fujicerronismo
Luego de lograr el control del TC, el siguiente paso del pacto entre Fuerza Popular y Perú Libre fue la captura de la Defensoría del Pueblo. (Siempre con el apoyo de las otras bancadas que funcionan como satélites en el Congreso). Perú Libre había apoyado con votos y un José Balcázar funcional para que Fuerza Popular logre la elección de magistrados afines a sus intereses en el TC.
En correspondencia, el partido de Keiko Fujimori devolvió el favor al respaldar con 23 votos a favor la elección del abogado de Waldemar Cerrón como nuevo defensor del pueblo. ¿Quién? Una persona sin ninguna experiencia en materia de derechos humanos Josué Gutiérrez. Se trataba un siguiente paso del pacto fujicerronista para el control de las instituciones del sistema de justicia: ya tenían (y tienen) bajo su dominio el TC y la Defensoría. Faltaba la JNJ.
La Junta Nacional del denominado pacto mafioso
Lo siguiente fue la captura de la Junta Nacional de Justicia (JNJ), mediante la elección de abogados también afines a las bancadas del Congreso que hoy son conocidas públicamente como el «pacto mafioso», entre ellas principalmente Fuerza Popular y Perú Libre.
La comisión especial que eligió a los nuevos miembros del TC estuvo presidido por Josué Gutiérrez. El resultado fue la elección para la JNJ de personas también subordinadas al Congreso. Uno de los botones de muestra de la captura es la destitución ilegal de la exfiscal de la nación Delia Espinoza, quien no se había sometido a los intereses del fujimorismo. Y todo esto empezó con José Balcázar como presidente de la comisión especial del TC. Un congresista muy funcional para los intereses de Keiko Fujimori y su bancada.