Antes de abandonar Palacio, José Balcázar presentó observaciones a la autógrafa sobre restricciones a la tipificación de los delitos de lesa humanidad. El Congreso saliente ya no pudo ir por la insistencia. Reglamento establece que el nuevo Parlamento debe iniciar todo con una nueva iniciativa legislativa.
En los últimos días de su mandato como presidente encargado del Congreso, Fernando Rospigliosi había apurado una cuarta ley de impunidad para policías y militares. El texto fue aprobado el 9 de julio en segunda votación, con apenas 14 votos en la Comisión Permanente. La autógrafa fue enviada al Ejecutivo de inmediato. El objetivo era asegurar la publicación del texto en El Peruano, pero ocurrió lo inesperado: antes de abandonar Palacio, el mandatario saliente, José Balcázar, decidió observar y bloquear la promulgación de esta polémica norma.
El oficio con las observaciones planteadas por la gestión de Balcázar fue publicado recién el pasado jueves 13 de agosto. Pero el documento precisa que Palacio lo presentó el 25 de julio.
No se trata de un detalle menor: al presentar la observación en esta fecha, el fujimorismo tenía nulas opciones de intentar promulgar la autógrafa por insistencia, pues el mandato del Congreso saliente vencía el 26.

El actual reglamento del Parlamento establece que las autógrafas aprobadas por el anterior Congreso unicameral y que han sido observadas por el Ejecutivo «se tramitan como nueva iniciativa legislativa una vez instalados el Senado y la Cámara de Diputados». Es decir, Rospigliosi y el partido de Keiko Fujimori deben retomar el procedimiento con un nuevo proyecto de ley.
Razones para observar la autógrafa
La cuarta ley de impunidad que promovía Rospigliosi (PL 14337) y el partido de Keiko Fujimori tenía como fin generar un marco regulatorio a los delitos de lesa humanidad, pero con el propósito de fondo de generar impunidad, al restringir la tipificación solo a determinados hechos para salvar a militares y policías procesados por actos cometidos durante el conflicto armado interno.
Según el documento remitido al Congreso con las observaciones, la regulación planteada en la autógrafa de Rospigliosi sobre delitos de lesa humanidad «podría generar una reducción del ámbito material de aplicación de los crímenes de lesa humanidad respecto del estándar reconocido por el Derecho Internacional«.
El oficio con las observaciones fue elaborado a partir de un informe del Ministerio de Justicia. Entre otros argumentos, se precisa que «los elementos del tipo penal de lesa humanidad, tal como han sido delimitados en la autógrafa de ley, suponen una oposición al desarrollo jurisprudencial antes mencionado, limitando al Estado peruano la posibilidad de sancionar conductas atroces contra la humanidad«. FFFC00
Con la propuesta de la cuarta ley de impunidad de Rospigliosi, agrega el documento, «se incumplirían compromisos internacionales asumidos por el Estado peruano orientados a garantizar la adecuada investigación, juzgamiento y sanción de graves violaciones a los derechos humanos. La regulación propuesta podría generar un apartamiento respecto de los estándares internacionales vigentes en materia de crímenes de lesa humanidad, afectando la compatibilidad del ordenamiento jurídico interno respecto de los instrumentos internacionales».
Algo final, el artículo 324-A del texto de Rospigliosi, según el oficio del Ejecutivo, «incorpora una delimitación más restrictiva de los actos susceptibles de constituir crímenes de lesa humanidad, en contraste con lo previsto en el artículo 7 del Estatuto de Roma y en la jurisprudencia de tribunales nacionales y supranacionales, reduciendo así el ámbito material de esta categoría jurídica respecto del estándar internacional vigente».
El fujimorista Rospigliosi perdió en esta oportunidad. Ahora tendrá que impulsar todo de nuevo y será Keiko Fujimori, de darse el caso, quien tendrá que promulgar esta nueva ley de impunidad para policías y militares.
Observaciones a la autógrafa de la cuarta ley de impunidad sobre delitos de lesa humanidad by congrezoo.pe